Con la llegada del verano, las temperaturas pueden elevarse a niveles extremos, generando olas de calor que afectan nuestro bienestar, pero estas condiciones climáticas no solo generan incomodidad, también pueden desencadenar graves problemas de salud. ¡Así que aquí te contamos todo lo que necesitas saber para mantenerte seguro este verano! ¿Qué es una ola de calor? Una ola de calor se caracteriza por temperaturas extremadamente altas y, en muchos casos, altos niveles de humedad. Estas condiciones dificultan que nuestro cuerpo regule su temperatura a través del sudor, lo que puede generar complicaciones severas. ¿Qué le ocurre al cuerpo cuando está expuesto a altas temperaturas? Cuando enfrentamos temperaturas extremas, nuestro cuerpo trabaja arduamente para mantenerse fresco, pero a veces ese esfuerzo no es suficiente, y nuestra salud puede afectarse. En condiciones normales, nuestro organismo mantiene una temperatura interna de entre 36 y 37,5 °C, pero cuando llega a temperaturas más altas, necesita eliminar el exceso de calor a través del sudor. Sin embargo, mientras más caliente y húmedo se encuentre el clima, se produce un exceso de sudor que puede aumentar el riesgo de deshidratación. Además, cuando el cuerpo se calienta, los vasos sanguíneos se dilatan, lo que repercute en una tensión arterial más baja y un mayor esfuerzo del corazón para bombear la sangre por todo el cuerpo. Toda esta combinación de procesos aumenta el riesgo de descompensación o golpe de calor.
